
VINO NUEVO · LA LIBERTAD
Nuestra historia
Un testimonio de la fidelidad de Dios
DE DÓNDE VENIMOS
Una historia que comenzó en un hogar
La historia de Iglesia Cristiana Vino Nuevo comenzó con un pequeño grupo que deseaba conocer más de la Palabra de Dios. Con el paso del tiempo, las reuniones cambiaron de lugar, llegaron las pruebas y también nuevas oportunidades. La congregación recuerda ese recorrido como un testimonio de la dirección y provisión de Dios.
01 · LOS COMIENZOS
Todo comenzó en casa
En la casa del actual pastor Manuel Navarro comenzó a reunirse un grupo de aproximadamente veinte personas que anhelaban profundizar en las Escrituras. Su encuentro surgió de una invitación realizada mientras Manuel dirigía, cada lunes, un servicio de oración en una iglesia católica al que, según el relato de la congregación, asistían entre quinientas y setecientas personas.
Entre sus amistades pastorales se encontraba Manuel Rodríguez, a quien invitó a enseñar acerca de Dios a quienes se reunían en aquel hogar. Las personas comenzaron en la sala; pronto tuvieron que trasladarse al jardín, porque el espacio ya no era suficiente.


02 · UN NUEVO CAMINO
Un llamado que tomó forma
Con el tiempo, Manuel Navarro fue separado de su función en aquella iglesia, acusado de enseñar doctrina protestante. Quienes lo acompañaban le expresaron respeto, cariño y confianza, y le aseguraron que permanecerían con él.
El pastor Manuel Rodríguez invitó entonces al grupo a congregarse en la iglesia que pastoreaba. Después de aproximadamente dos semanas, Manuel Navarro compartió una convicción que había recibido en oración: el propósito no era solamente asistir a otra congregación, sino formar una iglesia junto a las personas que lo seguían.
Con el apoyo del pastor Rodríguez, comenzaron a buscar un lugar. Una hermana de la iglesia Emaús ofreció un pequeño cuarto desocupado; pronto también quedó reducido ante la llegada de más personas.
03 · NUEVAS ETAPAS
De un lugar a otro
La congregación se trasladó a un local de renta. Permanecieron allí poco tiempo: además de las dificultades con el propietario, el salón se había vuelto insuficiente para seguir creciendo.
Cuando el dueño anunció que duplicaría la renta, comenzó una nueva búsqueda. Finalmente encontraron otro salón, mucho más amplio, por una cantidad equivalente a la que tendrían que haber pagado.


04 · LA VISIÓN
La búsqueda de un lugar propio
La idea de contar con un terreno propio surgió de una necesidad muy concreta. Un hermano llamado Aquilino necesitaba un lugar donde vivir porque debía dejar la casa que habitaba. El pastor Manuel Navarro pidió a la iglesia que le ayudaran a buscar una opción.
Su padre conocía a un hombre llamado José Luis y cuidaba una propiedad suya. Gracias a ello, Aquilino pudo vivir ahí sin pagar renta. Aproximadamente una semana después, compartió con el pastor que, en oración, había sentido que aquel sería el lugar donde se establecería la iglesia.
Manuel Navarro habló de ello con el pastor Manuel Rodríguez. Ambos visitaron el lugar y consideraron la posibilidad de adquirirlo.
05 · UNA PUERTA INESPERADA
Cuando parecía imposible
El padre del pastor Manuel Navarro ayudó a contactar a don José Luis, propietario del terreno. Él dejó claro que no tenía intención de vender, pero accedió a reunirse por respeto al padre de Manuel. A la cita asistieron cinco personas, entre ellas los pastores y Aquilino.
Durante la conversación, el pastor Manuel Rodríguez explicó la visión que había compartido Aquilino. Don José Luis respondió que, si aquello era verdaderamente de Dios, él no podría impedirlo. Entonces preguntó cuánto dinero traían. La respuesta fue: nada.
¿Cómo que nada? ¿Cómo se ponen a comprar sin dinero?
Al regresar de una salida, el propietario sorprendió al grupo: les dijo que no les vendería el terreno, sino que se lo regalaría, y que solamente pagaran la construcción existente. Según el testimonio compartido, les ofreció un total de 1,500 metros de terreno, incluidos 500 adicionales.


06 · FE Y PROVISIÓN
La construcción comienza
Sin contar inicialmente con el dinero, la iglesia logró entregar en diciembre el pago convenido a don José Luis. Al mismo tiempo, continuaban pagando la renta del salón y comenzaban la construcción de Iglesia Cristiana Vino Nuevo.
La congregación estaba formada entonces por alrededor de cien personas. Muchas recibían salarios mínimos y algunas estaban desempleadas. Para quienes vivieron ese tiempo, lo ocurrido fue una muestra extraordinaria de la provisión de Dios.
Solo Dios puede hacer algo así.

07 · NUESTRO PRESENTE
Una historia que continúa
Más allá de los edificios y los cambios de sede, la historia de Vino Nuevo es la historia de las personas que han caminado juntas en la fe. Las nuevas generaciones forman parte de ese legado y de las páginas que aún quedan por escribir.


Hoy miramos al pasado con gratitud y al futuro con esperanza, deseando continuar creciendo en el conocimiento de Jesucristo y en el servicio a los demás.
Gracias por ser parte de nuestra historia.
Vino Nuevo · La Libertad
